El olor a azufre fue la primera pista. Los cazadores de meteoritos estadounidenses que rastreaban los campos de hielo antártico durante el verano austral 2006-2007, estaban seguros de que esta roca había caído desde el espacio, pero los estudiosos de meteoritos, cuando la recibieron en sus laboratorios, fueron incapaces de determinar exactamente de donde venía. El meteorito, descrito en la edición de agosto de 2007 de la revista de la NASA Antarctic Meteorite Newsletter, tiene una composición química, mineralógica..