Aunque ese palabro suene mal, es lo que hace este aparato: oler carnes. Básicamente para saber en el estado en que se encuentran gracias a que es capaz de analizar los gases que las bacterias de la carne producen. Depende del estado de la carne muestra los colores de un semáforo: verde, a la panza, amarillo, solo si tienes mucha hambre y si te la comes ya, y rojo… dásela al perro. Ya no tienes que esperar a que tu nevera huela a muerto para saber si la carne está pasada o no. Yuhu!