Un informe reciente sugiere que los problemas crónicos del sueño podrían ser marcadores de mayor riesgo de suicidio en los ancianos. La asociación existe incluso después de controlar la depresión, según aseguró Rebecca Bernert, investigadora líder y estudiante de doctorado en psicología clínica de la Universidad del estado de Florida. En este caso, “el hallazgo es importante porque los trastornos del sueño responden al tratamiento, a menos que haya otros factores de riesgo, como intentos anteriores de suicidio”, indicó..