Mi primo Alberto es un cachondo, de modo que cuando me dijo que tenía en su poder una imagen que demostraba de forma empírica la posibilidad del viaje en el tiempo me temí lo peor. Me esperaba la imagen de un “agujero de gusano” en el desagüe de un retrete, una foto de Elvis asistiendo a un concierto de Britney Spears, o cualquier otra tontería similar. Pero esto no… para el posado playero de la Obregón en el 2015 no estaba preparado ¿Ahora cómo no creer?